Aunque ya han pasado algunos meses, siempre es bueno recordar los grandes momentos vivdos. El 26 de junio celebramos la investidura de nuestros niños y niñas, lo conmovedor es que asistieron los padres y ellos le pusieron el pañuelo a los niños, nuestro templo no es muy grande pero ese día no cabía ni un alfiler.